Diseño editorial estratégico: unificando el universo comercial de Lácteos Segarra
Desde Azalea Comunicación continuamos expandiendo el universo visual de Lácteos Segarra con el diseño editorial de sus nuevos catálogos de producto. Tras haber trabajado en el rediseño del packaging de sus distintas líneas, la empresa nos encargó la creación de los soportes comerciales para sus dos grandes marcas: Caprillice (quesos frescos) y Cabrelx (quesos madurados). El proyecto se concibió con un objetivo estratégico claro: dotar al equipo comercial de una herramienta elegante que unificara visualmente ambas gamas bajo un mismo paraguas de calidad corporativa.
El reto
A menudo, cuando una empresa cuenta con diferentes submarcas (frescos frente a madurados), la comunicación comercial tiende a fragmentarse, perdiendo fuerza corporativa.
El desafío consistía en diseñar un sistema de catálogos que:
- Unificara la imagen de Caprillice y Cabrelx, reforzando la percepción de conjunto y solidez de Lácteos Segarra.
- Manejara un alto volumen de referencias comerciales sin que la lectura resultara pesada o confusa.
- Mantuviera el lenguaje estético limpio y actual que ya habíamos implantado en el rediseño de las etiquetas.
- Actuara como una herramienta B2B eficaz para distribuidores, elevando la percepción del producto en las reuniones de ventas.
La estrategia
El proyecto se abordó desde una premisa clara: en un catálogo de producto premium, el diseño nunca debe gritar más que el propio producto.
La estrategia se centró en el minimalismo editorial y la coherencia de marca. En lugar de crear folletos con estéticas radicalmente distintas para cada línea de quesos, diseñamos una «plantilla madre» con variaciones sutiles. Queríamos que, si un cliente tenía ambos catálogos sobre la mesa, supiera inmediatamente que pertenecen a la misma familia quesera.
Diseño editorial: pureza y orden visual
El desarrollo de los folletos se apoya en una maquetación muy estructurada y en el uso inteligente del espacio:
- La portada (El Origen): Huimos de los típicos bodegones de quesos en portada. En su lugar, apostamos por la fotografía de un simpático cabrito sobre un fondo neutro texturizado. Esta decisión no solo aporta ternura y cercanía, sino que subraya de forma inmediata el valor principal de la marca: elaboración con leche 100% de cabra.
- Paleta cromática suave: En línea con los diseños de los envases, los fondos interiores se trabajan en tonos neutros muy suaves (grises perla, cremas). Esto permite que los colores de las propias etiquetas de los quesos destaquen de forma natural.
- Arquitectura de la información (El Grid): El interior se organiza mediante un sistema de retícula muy limpio. Cada referencia tiene su propio espacio delimitado con su fotografía, gramaje y descripción, creando un ritmo de lectura pausado que facilita enormemente la consulta rápida por parte de distribuidores y clientes.
El resultado
Lácteos Segarra cuenta hoy con un material corporativo que no solo informa, sino que consolida su imagen de marca. Unos catálogos que respiran la misma frescura, orden y cuidado que la empresa pone en la elaboración de sus quesos.
Un proyecto de diseño editorial donde la claridad se pone al servicio de la venta, demostrando que la coherencia es el mejor argumento comercial.
Porque un gran queso enamora en el paladar, pero antes tiene que convencer sobre el papel